El Niño Jesús, un Niño incomparable, que confirmó para nosotros la Salvación de Dios Padre, es el mismo Niño que hoy nos está hablando tiernamente al corazón, compartiendo con ternura el amor de nuestro Señor, pues, esa debe ser nuestra misión, ser una fuente de amor y bondad para otros, Sin duda, no debemos dejar que el resentimiento contamine una bonita relación, lo mejor es ceder un poco y hacerle saber a esa persona especial, que sentimos haberle incomodado, La Navidad es mágica y vale la pena estar rodeado de los seres más importantes de nuestra vida!, compartimos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario